Naturaleza y bonsái desde Galicia

Naturaleza y bonsái desde Galicia
Mi aldea, fuente de inspiración

martes, 12 de marzo de 2013

El Olmo


Hoy os muestro la evolución de un arbol. Su historia comienza en el año 2000 cuando fue recuperado. Se trata de un olmo, la variedad en concreto, todavía no la tengo muy clara.
Aquí lo podeis ver tal y como estaba en ese año 2000:

Este ejemplar fue puesto a la venta por su anterior propietario en el año 2008 y en cuanto lo ví no me lo pensé porque la relación calidad-precio fue muy buena. Me gustó mucho desde el primer momento.

Esta fue la primera foto que yo ví de él

En Febrero del año siguiente, y aprovechando una de las habituales reuniones de la asociación a la que tengo la suerte de pertenecer, se le dió un modelado. Le dimos una poda y un alambrado para situar las ramas en su lugar, así se mostraba en el 2009





Como veis se modificó ligeramente el frente.
Aunque el arbol me gustaba mucho como ya comenté, eso no quita para que fuese consciente de los fallos que presentaba. Los vais adivinando?

Aquí fue expuesto en la expo de aficionados que organizamos todos los años en Santiago, dentro del recinto de Área Central (año 2009)




En mi opinión, el espacio entre el verde y el nacimiento de la primera rama es grande, aquí se muestra pobre en ramificación. Presenta un ligero engrosamiento del tronco en el nacimiento de esa primera rama (muy complicado de mejorar o prácticamente imposible), y un nebari "particular" proveniente de un arbol recuperado de la naturaleza. La ramificación (extremadamente fina en esta variedad), y el nacimiento de esa primera rama se intentaron corregir con los años. Algunos otros defectos "de serie", simplemente se aceptan por tratarse de un ejemplar único al que la naturaleza modeló durante años.

De la maceta mejor no comentar nada..., obviamente es muy mejorable. Como siempre nos pasa a muchos..., era la que tenía!!!!!!!! ;-)

En la exposición de otoño en el año 2010 dentro del Forum Metropolitano de A Coruña, mostraba parte de su precioso colorido otoñal




Ya en el año 2011, en el mes de Julio, éste es el aspecto que presentaba. Se trasplantó a una maceta diferente y que sin embargo tampoco me terminaba de convencer... Como veis el ejemplar ha ido ganando en ramificación a base de pinzados y buen régimen de abonados.




Detalle en ese mismo momento




En Abril del 2012, éste era su aspecto dentro de la expo del Centro Comercial Los Rosales




Este invierno, debido sobre todo a la humedad (casi no ha parado de llover desde el mes de noviembre, prácticamente todos los días), el musgo colonizó sustrato y amenazaba con llegar a toda la primera parte del tronco. Tocó limpieza, acondicionamiento en general, ligera poda y trasplante.




Aprovechando el encontrarme en un taller en casa de Alberto (Kingii), aproveché para elegir una maceta que le fuese bien. No hice lo correcto que hubiese sido el llevar el ejemplar allí y elegirle el traje a medida. Aunque la maceta me gusta mucho, creo, y aquí es donde valoro vuestra opinión, la maceta se le quedó un poco pequeña. El nebari prácticamente ocupa la totalidad del espacio en la maceta. Aquí lo podeis ver en su nueva "vivienda"




Bueno, como rectificar es de sabios, y despues de un tiempo para pensármelo, decidí su paso a otra maceta en la que pueda crecer de forma correcta ya que no tengo pensado, en principio, llevarlo a ninguna expo. La salud del arbol es lo más importante, por encima de todo.

Y aquí podeis verlo como está en este momento:





Despues de este "baile" de macetas, aquí se quedará este olmo como mínimo durante dos añitos. Se le cuidará, mimará y alimentará con generosidad para que luzca sano y lleno de brotación incentivando el engrosamiento de sus ramas primarias.

Espero que os haya entretenido y gustado esta entrada. Vuelvo a reflexionar sobre lo mismo..., el tiempo pasa para todos y lo importante es disfrutarlo en compañía de buenos amigos.

Un abrazo, amigos.










martes, 26 de febrero de 2013

EL ARCE

Ésta es la historia de un Arce.
Es un arbol que en su día me regaló María del Valle, una de las socias más antiguas de la asociación a la que pertenezco, Asociación Cultural Bonsái Coruña. Puede ser que hayan pasado ya alrededor de 15 años desde que me lo dió. Ella lo cultivó en origen con la idea de desarrollar un nebari plano con la técnica de plantarlo sobre una laja o superficie plana. A María le tengo un cariño especial por los años que llevamos juntos en la asociación y por su forma de ser. Y por ello, a este Arce le tengo un especial aprecio.
El arbol estuvo unos años plantado en tierra en mi aldea, un poco abandonado y olvidado pero pensando siempre en la idea de que engordase.
En el año 2007 lo pasé a un tiesto de entrenamiento y en esta foto se puede ver su estado.





Despues de un par de años, me di cuenta de que necesitaba un buen período de permanencia en suelo y un buen régimen de abonados. Aquí se puede ver una foto del 2009.




En el 2011 y despues de un buen engorde en suelo durante esos dos años, lo pasé de nuevo a tiesto de entrenamiento.




Akadama bien cribada, agua, sol y mucho abono, fueron las claves en su cultivo. Puede observarse la rama que se dejó crecer en el ápice para buscar la conicidad.

Este año tocaba transplante y me he decidido a verlo ya en un tiesto de bonsai. Como podeis ver en esta primera imagen, el nebari estaba repleto de buenas raíces.

Aunque el tiempo es frío en este momento, el invierno ha sido templado, sin grandes heladas. Por lo que ya se intuyen los primeros brotes. Con el transplante y el recorte de raíces el árbol seguro que se parará un poco en su brotación.



Despues de descubir el nebari, pulir defectos en las raíces y un buen lavado con manguera, así se ve.









Le queda todavía bastante para acercarse a un buen ejemplar pero tiene un buen potencial, una buena base. El ápice debe engordar, las ramas deben crecer y formarse y las raíces deben adquirir fortaleza y carácter.
Es por esto, por lo que le queda todavía, que en la elección de la maceta primó el darle un buen cultivo y por eso se eligió ésta que es de tamaño superior a la que le correspondería. Lo principal es que el árbol siga creciendo y para ello se necesita seguir abonando, regando, pinzando, etc etc...


Así queda despues de su paso a maceta.





Espero que os haya gustado su historia. El bonsái es evolución, nuestros árboles evolucionan con nosotros y en el momento que echamos la vista atrás es cuando nos damos cuenta de lo rápido que pasa todo.
Un saludo y hasta la próxima entrega.



martes, 5 de febrero de 2013

Viveros y el Bonsái

Una vez más estoy aquí compartiendo experiencias con vosotros siempre siguiendo la línea que marca mi vida, la naturaleza y el bonsái.
Ayer lunes, se me ocurrió esta entrada en mi blog. Y es que considero importante el contaros mi opinión en este tema del que, creo, no se ha hablado mucho o, mejor dicho, no desde el punto de vista de alguien que disfruta tanto visitando estos centros de producción de planta.
Partimos de que existen muchos viveros, pienso que los aficionados al bonsái, disfrutamos como niños pequeños cuando entramos en un vivero. Siempre tengo muy buenas sensaciones ante la esperanza de encontrar una pequeña joyita que podamos aprovechar aunque luego las expectativas no se vean colmadas.
Sólo por el hecho de ver el esfuerzo del propietario o cuidadores del vivero, ya merece la pena el visitarlo. Muchos muestran el cuidado y dedicación diarios para que todo se muestre ordenado y pulcro a la vista de los potenciales visitantes y compradores. Reconozco que me encanta.
Centrándonos en el bonsái, no son muchas las especies que en Galicia podemos encontrar y que nos puedan servir. Desde mi experiencia, éstas son las especies adecuadas para su trabajo en bonsái que personalmente recomiendo y que, con un poco de paciencia y dedicación, podemos encontrar en nuestros viveros en Galicia:

  1. Pinus: dentro de esta especie, habitualmente podemos encontrar la variedad Mugo, con acícula muy pequeña. Da un gran juego para su posterior trabajo, hay gran cantidad y en tamaños pequeños adecuados para bonsái. Muy recomendable. 
  2. Taxus: normalmente no tenemos tejos en los víveros adecuados para lo que queremos en bonsái. Son trabajados para su venta como árboles ornamentales (lucen espléndidos en muchos jardines) y los podemos ver como una bola y, con frecuencia, con multiples troncos naciendo desde la base. Normalmente, los tejos son caros, muy caros, aún así, podemos encontrarnos una grata sorpresa al ver un viejo tocón medio abandonado y "poco valorado" por su cuidador en el vivero. Este tipo de cosas son bastante comunes en el vivero, aprovechémoslas!
  3. Granados: una especie a la que se recurre mucho en los comienzos de un principiante. Los suele haber en su variedad "nana" con la hoja pequeña y llenos de flores rojas. Son una buena especie, económica.
  4. Lagerstroemias: Suelen tener ejemplares adultos que se pueden aprovechar. Personalmente es una especie que me encanta por su colorido de hoja.
  5. Madroño: Los tenemos aunque no son muy habituales por estas latitudes. He encontrado buenos ejemplares, desarrollan en pocos años una corteza en su tronco que denota vejez. 
  6. Berberis: Especie que también me gusta mucho. Los tenemos en abundancia en los viveros. Preciosos con su colorido otoñal. Si tenemos la suerte de encontrar uno con un tronco único muy marcado, tienen muy buen potencial. Reconozco que debe ser una especie complicada porque no se suelen ver entre las colecciones de los aficionados. En el bonsái, con el tiempo, te das cuentas que ciertas especies no figuran en las colecciones de la gente experimentada. Ésto tiene una razón de ser, aunque siempre me han atraído los retos en el bonsái y muchas veces vale la pena experimentar con especies no tan habituales.
  7. Azaleas: Existes muchísimas en nuestros viveros. El clima húmedo es una maravilla para ellas aquí en Galicia. Ahora bien, prácticamente imposible el encontrar una aprovechable para bonsái. Todas ellas son multitronco. Siempre es posible el encontrar un ejemplar adulto, con muchos años, será la estrella del vivero con su floración, y por consiguiente, el precio irá en consonancia...
  8. Piceas: La glauca cónica es la variedad más habitual. Especie a la que, en mis inicios, siempre se recurría para los talleres/demostraciones. Reconozco que desconozco los motivos, pero es una especie complicada para su trabajo en bonsái. Las hay en abundancia en los viveros, merecen la pena.
  9. Arces: cada vez más presentes en los viveros. Múltiples variedades. Complicado el encontrar un ejemplar no injertado y que sea válido para bonsái.
  10. Boj: exclusivamente para su utilización en jardinería y paisajismo. Suelen ser "bolas" poco o nada aprovechables para nuestro fin.
Seguramente me olvide de muchas especies, he querido recoger aquí las más habituales. Que no os desanime la búsqueda a veces infructuosa, siempre es posible el encontrar cosas que nos sirvan y que, con paciencia, desarrollen un potencial en principio escondido. Aunque los viveros no están pensados para el bonsaista, sí son una fuente para encontrar especies válidas para nosotros. Yo seguiré yendo mientras siga emocionándome el realizar esquejes y plantarlos, recolectar y plantar semillas.
Ah, que no os sorprenda que misteriosamente, el precio de una planta se eleve en el preciso momento en el que el vendedor se da cuenta de que miramos con ojos "golosos" de bonsaísta un determinado ejemplar. Parecen relacionar aficionado del bonsái con persona pudiente..., mi no entender ;-)

Cuidaros mucho, un abrazo.




martes, 16 de octubre de 2012

Verano 2012

En esto de los blogs lo más importante es encontrar los "momentos" oportunos en los que uno tiene ganas y verdaderamente le apetece el contar algo, hacerlo llegar a los potenciales lectores. Yo he tardado mucho en tenerlo desde mi última aportación a este blog. Mi vida, en este momento, tiene una prioridad que está por encima de todo y que ocupa mi tiempo y mi dedicación, ojalá siga siendo así durante muchísimos años.
Dicho esto, quiero contaros mi experiencia durante el mes de Julio en una zona que no conocía y que, por circunstancias deportivas, he descubierto este verano. Debido a una de mis aficiones, las carreras por montaña, nos embarcamos tres amigos, Rafa, Cándido y yo, en una aventura por tierras de Andorra. He de reconocer que, por desconocimiento, relacionaba esta zona únicamente con turismo de esquí y deportes de invierno, exclusivamente. Me he dado cuenta de la importancia, en cuanto a riqueza natural y paisajística, de esta zona y así, he visto que estaba equivocado. Hemos tenido la suerte de ir en un momento en que la naturaleza se nos mostraba en todo su esplendor.





En esta fotografía, se nos muestra en primer término ejemplares de "Trollius Europaeus", comunmente llamados Calderones.







Un verdadero jardín natural, perfectamente conjuntado, como sólo la naturaleza puede crearlo. En los senderos que atravesamos nos rodeaban extensiones inmensas de rododendros en floración que pintaban escenas casi irreales en plena naturaleza de montaña. Daba la sensación de no estar ante algo natural sino creado por la mano del hombre, y es que siempre tendemos a imitar a la naturaleza en distintos parques y jardines, aquí tenemos modelos a seguir, a aplicar en nuestros ámbitos urbanos.







En todo momento rodeados por grandes montañas "jóvenes" de las que tuvimos la oportunidad de descubrir su dureza al intentar alcanzar sus cimas, nos protegían las formaciones de pinos que conformaban un paisaje típico de Pirineos.




El agua es vida. En Andorra, el agua es un elemento muy importante y que nos da imágenes de gran belleza visual.








                                                            Ejemplar de Pulsatilla


Todavía quedaban restos de algunos neveros en las zonas más altas que hablan de la rigurosidad del invierno en esta zona.








                                                                     Rododendros

En definitiva, un gran sitio al que acudir buscando tranquilidad, naturaleza salvaje y multitud de rutas por montaña bien señalizadas. Sin duda un lugar al que volveré en un futuro.

Un saludo.






lunes, 18 de junio de 2012

Ullastre (Olea europaea spp sylvestris)

Creo que la gran mayoría de los aficionados en España tenemos o hemos tenido, ganas de poseer un ejemplar de esta especie. La perfecta mezcla de madera seca, corteza craquelada, hoja oscura y pequeñísima, y capacidad de crecimiento, tienen mucho que ver en ese deseo de querer poseer esta especie entre los ejemplares de nuestra colección.
Pues bien, yo no iba a ser menos. Tuve la opción de conseguir este ejemplar, un ejemplar modesto si lo comparamos con los increíbles ejemplares que se suelen ver en grandes eventos, pero que me da un test para saber como funciona la especie aquí en Galicia (la variedad es originaria de Mallorca).
Este ejemplar llegó a mi en el año 2011 y de momento no le he hecho absolutamente nada, dejarlo crecer a su aire y alimentarlo bien. En cuanto pueda me pondré con él, tiene un gran reto que es el hecho de extender un shari hasta el ápice y que quede natural, un trabajo complejo y me impone respeto porque es clave en el diseño. En esta especie, un gran valor de la misma es su madera natural creada por las inclemencias meteorológicas a lo largo de los años, que pueden ser cientos. Así que hay que ser muy bueno para realizar algo creíble, ya os mostraré el resultado. Al no realizarle trabajo alguno, ha crecido bien y con una hoja muy pequeña. Os pongo alguna foto del que es mi único ejemplar de esta especie, espero que os guste.

Un saludo.












martes, 29 de mayo de 2012

Una especie curiosa

En efecto, una especie de la que raramente vemos  en exposiciones y colecciones de aficionados. Estoy hablando del Taxodium Distichum, comunmente llamado "Ciprés de los pantanos" (http://es.wikipedia.org/wiki/Taxodium_distichum). Pocas especies son felices viviendo durante todo el año sumergidos completamente en agua, así es como mejor crecen.
Allá por el año 2007 llegó hasta mis manos un plantón de esta especie, lo adquirí porque sentía gran curiosidad por una especie tan poco cercana a la vegetación arborea que tenemos en España, quería tener un ejemplar al menos. Enseguida interpreté las numerosas fotos que había visto y los documentales, en los que se veían grandes ejemplares con sus raíces sumergidas en aguas pantanosas, y su cultivo se hizo introduciéndo su maceta en un recipiente con agua. Así lucía en el año 2007, era simplemente una vara alargada del grosor aproximado de poco más de un lápiz.



Y éste era su aspecto, un año después


La especie agradece el tener espacio para crecer en la maceta y el estar sumergido en agua. Posee un gran crecimiento. Esta foto es del año 2009 ( no se aprecia bien el crecimiento en la foto que en apenas dos años fue espectacular).



Esta foto es del año pasado, año 2011



Ayer pasé toda la tarde realizando "labores de mantenimiento" en mis diferentes perejiles. Siempre hay mucho que hacer, no llegan las horas a nada. Podas, pinzados, alambrados, desalambrados, quitar malas hierbas, abonados, ...
El Taxodium lo tenía un poco olvidado y había crecido muy bien, decidí darle una pequeña poda y pinzado para seleccionar brotes, eliminar los que obviamente no servían para su futuro. Aproveché para adecentar el sustrato y eliminar las hierbas que lo cubrían por completo. Así estaba antes de meterle mano





Y así quedó después




Todavía le queda mucho, quiero que siga engordando por lo que se primará más el crecimiento " a lo bruto" que la definición. Como veis, se está creando un ápice nuevo, se ha sustituido el antiguo ya que tiende a crecer muchísimo en longitud y quiero hacer un ejemplar compacto.
Comentar, que no lo he dicho todavía, que es una conífera de hoja caduca, de las pocas que hay en este mundo. Tira completamente la hoja en invierno y se renueva completamente su silueta en primavera. El colorido que muestra en otoño es espectacular.
Es de destacar que a partir de este ejemplar, poseo varios hijos creados a partir de esquejes procedentes de la poda (esqueja muy bien) y que van ya encauzando su camino.
Os invito a intentarlo con esta especie, seguro que os llena como a mi lo ha hecho.

Un saludo.